Tranquilidad de apacible pueblo mexicano enterrada en cementerio clandestino

Gris Gris Color Sweatpant Pant SóLido Jogger Patchwork Solid Azul Fashion Negro Casual Vaqueros Hombre Caqui OHQ Pantalones Los pobladores de El Arbolillo, Veracruz, en el este de México, saben que, a las ocho de la noche, ya no pueden salir a pescar a la laguna.

Es la principal actividad económica en este lugar, pero ahora sus preocupaciones son otras desde que el apacible pueblo saltó a la fama este mes después que las autoridades encontraron una serie de fosas de donde han sido exhumados 174 cuerpos hasta ahora.

Cuando cae el sol, las personas que viven en este pueblo de poco más de un millar de habitantes se encierran en sus casas bajo llave. “Todos sabemos lo que está pasando”, dice el pescador Ceferino Leal Yepez, de 70 años.

En este sitio, desde hace varias semanas trabajan peritos de la fiscalía del violento estado de Veracruz, en donde un criminal detenido por la policía dio a conocer el lugar donde se cavaron las tumbas clandestinas, según las autoridades.

La humilde casa que habita Leal está a menos de 100 metros del predio donde se localizaron las fosas.

Desde que las autoridades anunciaron el macabro hallazgo el 6 de septiembre, los pescadores de El Arbolillo, del municipio de Alvarado, tienen ya asumida la peligrosidad de la noche.

“Sabemos que la noche es mejor para la pesca, nos deja más ganancias y con menos esfuerzos, pero con ésto que pasa… ya nadie sale”, relata Victoria Carmona, una mujer de avanzada edad, a unos cuantos metros del cordón colocado por la policía para delimitar el perímetro de los enterramientos.

Durante el día, los lugareños pelan crustáceos o moluscos que ponen a la venta sobre la carretera federal 180 Matamoros-Puerto Juárez, que une al estado de Veracruz con el norte y el sureste, y está atravesada por rutas empleadas por los cárteles para mover la droga o para el tráfico de gasolina robada de los ductos de la estatal Petróleos Mexicanos.

Para obtener al menos dos kilos de pulpa de jaiba, la familia de Victoria Carmona debe trabajar durante horas para ganar unos 100 pesos (poco más de cinco dólares) que apenas les sirven para comida y servicios básicos.

“Antes se podía salir a los bailes, disfrutar de la noche, salir a caminar y a visitar a las personas, regresar de madrugada o ir a pescar, pero desde que salimos en las noticias, ya no, todo ha cambiado”, dice el pescador Alejandro Torres.

Tierra de cadáveres

Junto con el cementerio ilegal de El Arbolillo, las autoridades mexicanas encontraron en el estado de Veracruz el enterramiento de Colinas de Santa Fe, en las que localizaron casi 300 cadáveres.

El colectivo llamado El Solecito, creado por madres de desaparecidos que de tanto en tanto salen con picos y palas a buscarlos entre cerros, se atribuyó el descubrimiento de Colinas de Santa Fe.

Las agrupaciones creadas para encontrar a sus seres queridos suelen regresar a los sitios donde las autoridades exhuman cadáveres, y aseguran que en muchas ocasiones los peritos no recogen todos los restos, como dientes o ropas, evidencia valiosa para la identificación.

Y para cerciorarse de que eso no sucedería en El Arbolillo, familiares de desaparecidos insistieron ante las autoridades para que se les permitiera el acceso a las fosas.

Pero “las vimos a una distancia de 20 metros, no nos dejaron acercanos más (…) a esa distancia no pudimos apreciar su trabajo”, comenta a la AFP Rosalía Castro, de El Solecito, quien busca a su hijo y nuera.

Actualmente en el estado de Veracruz operan células del Cártel de Los Zetas, que se enfrentan constantemente con sus sanguinarios rivales del Cártel de Jalisco Nueva Generación, que ha expandido sus operaciones al sureste mexicano abriendo nuevas rutas para el tráfico de estupefacientes y el control del robo de combustibles.

La violencia en México deja más de 200.000 personas asesinadas desde diciembre de 2006, cuando el gobierno lanzó un polémico operativo militar antidrogas.

En los últimos años se han multiplicado los hallazgos de cuerpos sin identificar enterrados en fosas clandestinas.

Un conteo de la Comisión Nacional de Derechos Humanos apunta al descubrimiento de unas 1.300 fosas con casi 4.000 cadáveres desde 2007.

Por: PP Rodríguez
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